lunes, 13 de octubre de 2008

Pensamientos Efimeros No.3


Una mujer siempre es linda y dulce al inicio, todo parece perfecto, su sonrisa te encanta, te conciente y miras sus labios tan solo con la intensa intención de besarlos, abrazarla, reconfortarla y regresarle un poco de la alegría que te da…

Mas tarde te das cuenta que todo tiene un precio, ya no te dará más besos si no sigues siendo dulce como al inicio, sino vuelves a poner esa cara de estupido y hablar como tonto diciendole “bonita”, “bebé”, “mi amor”, y también tienes que ser un poco más astuto, saber lo que quiere, proponerle nuevas cosas y deslumbrarla, y eso si, estar muy al pendiente del tiempo, de darle su espacio y estar cuando ella lo necesite, nada de que tienes mucho trabajo o que tienes sueño, "¿O es acaso que ya te aburri?", "¿Ya no intereso como al principio?" te puede preguntar.

Entonces te das cuenta que es exigente, que también es rencorosa y sobre todo muy orgullosa y que por nada del mundo espera que le des menos que al principio, al contrario, es hora de ponerse a trabajar, a idear, a pensar, a esforzarse y a limitarse.

3 comentarios:

marya Gio.... dijo...

mmmmm lo dudabas?????? y a los hombres cada vez se les tiene que soportar más como son, especímenes raros amantes de fut, amigos borrachales y observadores perfectos de otros traseros.... what a fuck!!!

Anónimo dijo...

Te aconsejaria que leyeras cuando el amor es odio.

Anónimo dijo...

“Todas las mujeres sueñan con un amante apasionado y atento con quien podrían compartir su placer durante horas…todos los hombres sueñan con satisfacer este deseo…” Bárbara Keesling